March Column

Healthy Screen Time Habits/ Hábitos saludables de tiempo de pantalla

When I was young, my family had one TV but no video games, Beta Max player, or VCR. When we weren’t doing chores, my siblings and I spent hours reading books, playing games, dancing to records, and building forts—always with lots of teasing, bickering, and laughter. Sometimes I wished my family could be more like my friends’ with fewer TV restrictions and more cool gadgets, but my younger self didn’t know I’d have plenty of time to get hooked on screens as an adult. Now, I’m thrilled when my kids—who don’t know life without screens—initiate a conversation, a family game night, or anything that doesn’t involve staring at a screen. We will always be a screen-loving family, but finding a healthy balance is a worthy goal.

This monthly column provides tips for anyone who is helping raise children, based on the world-renowned Triple P – Positive Parenting Program, available to families in Santa Cruz County. If you have a question or idea for a future column, email me at triplep@first5scc.org.

March Column

Dear Victor,
You’re not alone! It’s often difficult for parents and caregivers to set and follow through on screen time limits, but it’s important to teach children and teens to use screens (social media, video games, movies, etc.) in healthy, responsible ways. This teaches them self-regulation skills and prepares them for responsibilities later in life. Here are some tips to try:

Talk with your teens. Have a family meeting about screen time. Acknowledge that you’ve been lenient about screen time rules because of the pandemic. Let them know that was temporary, and now you’d like to create family agreements that provide a healthier balance.

Understand their screen time habits. Before discussing limits, ask questions to better understand your teens’ screen time habits. Remember that screen time isn’t always or automatically harmful. For instance, watching a movie can be enjoyable and provide a break from schoolwork or other challenging tasks. And using technology to read, play active games or exercise, connect with peers, or create art, music, or videos can be beneficial and even help kids develop useful skills for school and future jobs. But too much screen time can contribute to physical health problems (headaches, lack of sleep) and mental health concerns (depression, anxiety), especially if it increases social isolation, decreases physical activity, or exposes kids to bullying or other inappropriate content.

Develop family agreements for screen time. Keep them simple and realistic. Consider setting weekly (versus daily) screen time limits, defining types of content or activities that are acceptable versus off-limits, and agreeing on rules about when and where screens can be used (e.g., “Put away phones while we eat,” or “Turn devices off by 10 p.m.”). Involve your teens in defining these agreements, how they will follow them, and what will happen if they ignore the rules. Remember that logical consequences, such as temporarily removing screen time privileges, are meant to be a teaching tool versus a punishment. Emphasize that the more your teens take responsibility for following the family agreements, the less you have to intervene to enforce the rules. Then focus on setting a good example with your own screen time habits.

Identify other interesting activities. Find out what sports, art, music, and other activities are available (and COVID-safe) at school or in the community. Encourage your kids to pick a non-screen activity they’re interested in and that will fit your family’s schedule and budget. It could be an activity they do alone, together, or even as a family.

Encourage behavior you want to see more of. When your kids do other activities or follow the family agreements on their own, show interest and give your attention. It can be as simple as asking, “What music are you listening to?” or saying, “Thanks for putting away your phones. I really enjoy our dinnertime conversations.” This helps shift everyone’s attention to the things your teens are doing well instead of things you wish they would stop doing.

FINAL THOUGHTS: Teaching kids about healthy screen time limits is one way to help them become confident, competent individuals. And who knows…parents and caregivers could benefit, too!

Nicole Young is the mother of two children, ages 17 and 21, who also manages Santa Cruz County's Triple P - Positive Parenting Program, the world's leading positive parenting program. Scientifically proven, Triple P is made available locally by First 5 and Contra Costa Health Services Agency (Mental Health Services Act) and at C.O.P.E. Family Support Center.

Healthy Screen Time Habits/ Hábitos saludables de tiempo de pantalla

Cuando yo era pequeña, mi familia tenía un televisor, pero ningún juego de video, aparato de Beta Max o VCR. Cuando no estábamos haciendo los quehaceres, mis hermanos y yo pasábamos las horas leyendo libros, jugando juegos, bailando con los discos, y construyendo fuertes—siempre con muchas burlas y peleas, pero con mucha risa también. A veces deseaba que mi familia pudiera ser más como las de mis amigas, con menos restricciones sobre el televisor y más dispositivos modernos, pero cuando era pequeña no sabía que a la larga habría bastante tiempo para volverme adicta a las pantallas como adulto. Ahora, me encanta cuando mis hijos—que no conocen una vida sin pantallas—inician una conversación, una noche familiar de juegos, o cualquier cosa que no tiene que ver con mirar una pantalla. Siempre seremos una familia que le encanta las pantallas, pero encontrar un equilibrio saludable es algo que vale la pena.

Este articulo mensual provee consejos para familias criando niños, basado en el programa mundialmente reconocido, el Programa de Crianza Positiva (Triple P), disponible para familias en el Condado de Santa Cruz. Si usted tiene una pregunta o una idea para un artículo en el futuro, favor de enviar un correo electrónico a triplep@first5scc.org.

Estimada Nicole,

El tiempo de pantalla les ayudó a mis hijos (de las edades de 14 y 16) poder tolerar la pandemia. Textear, las redes sociales, y ver películas les ayudó a mantenerse conectados con sus amigos y prevenir el aburrimiento. Pero ahora están en sus dispositivos todo el tiempo y queremos volver a establecer algunos límites. Nos preocupa que ellos piensen que no somos justos o somos demasiado restrictivos. ¿Cómo podemos abordar este tema con ellos?

- Victor

Estimado Víctor,

¡Usted no está solo! Muchas veces es difícil para los padres y cuidadores fijar y dar seguimientoa límites de tiempo de pantalla, pero es importante enseñarles a los niños y adolescentes a utilizar las pantallas (las redes sociales, juegos de video, películas, etc.) de maneras saludables y responsables. Esto les enseña habilidades de autorregulación y les prepara para responsabilidades más adelante en la vida. Estos son algunos consejos que puede probar:

Hable con sus adolescentes. Tenga una reunión familiar sobre tiempo de pantalla. Reconozca que ustedes han sido indulgentes sobre las reglas de tiempo de pantalla debido a la pandemia. Hágales saber que esto fue temporal, y ahora quieren crear un acuerdo familiar que provee un equilibrio más saludable.

Comprenda sus hábitos de tiempo de pantalla. Antes de hablar sobre los límites, haga preguntas para comprender mejor los hábitos de tiempo de pantalla de sus adolescentes. Recuerde que el tiempo de pantalla no es siempre o automáticamente dañino. Por ejemplo, ver una película puede ser agradable y proveer un descanso de la tarea escolar u otras tareas desafiantes. Y usar la tecnología para leer, jugar juegos activos o hacer ejercicio, conectar con los compañeros, o crear arte, música, o videos puede ser beneficioso y hasta puede ayudarles a desarrollar habilidades útiles para la escuela y futuros empleos. Pero demasiado tiempo de pantalla puede contribuir a problemas físicos de salud (dolores de cabeza, falta de sueño) e inquietudes sobre la salud mental (depresión, ansiedad), especialmente si aumenta el
aislamiento social, disminuye la actividad física, o expone a los niños al acoso u otro contenido
inapropiado.

Desarrolle acuerdos familiares para tiempo de pantalla. Manténgalos sencillos y realistas. Considere fijar límites de pantalla semanales (a opuesto de diarios), definiendo los tipos de contenido o actividades que son aceptables versus no aceptables, y acordando sobre las reglas sobre cuándo y dónde se pueden usar las pantallas (por ejemplo, “Guardar los teléfonos mientras comemos,” o “Apagar los dispositivos a las 10 p.m.”). Involucre a sus adolescentes en definir estos acuerdos, cómo los van a seguir, y qué pasará si ignoran las reglas. Recuerde que las consecuencias lógicas, como temporalmente suspender los privilegios de tiempo de pantalla, se deben usar como una herramienta para la enseñanza versus un castigo. Enfatice que cuanto más responsabilidad toman sus adolescentes por seguir los acuerdos familiares, menos tendrá usted que intervenir para hacer cumplir las reglas. Luego enfóquese en poner un buen ejemplo con sus propios hábitos de tiempo de pantalla.

Identifique otras actividades interesantes. Averigüe qué deportes, arte, música, y otras actividades están disponibles (y seguras en cuanto a COVID) en la escuela o en la comunidad. Anime a sus hijos a elegir una actividad no de pantalla que les interese, y que concuerde con el horario y el presupuesto de su familia. Puede ser una actividad que hacen solos, juntos, o aun como familia.

Anime la conducta que usted quiere ver más seguido. Cuando sus hijos hacen otras actividades o siguen los acuerdos familiares por su cuenta, demuestre interés y dé su atención. Puede ser tan sencillo como preguntar, “¿Qué música estás escuchando?” o decir, “Gracias por guardar tus teléfonos. Disfruto mucho de nuestras conversaciones durante la cena.” Esto ayuda a dirigir la atención de todos a lo que sus adolescentes están haciendo bien en lugar de las cosas que usted desea que dejen de hacer.

REFLEXIONES FINALES: Enseñarles a los niños sobre límites de tiempo de pantalla saludables es una manera de ayudarles a volverse individuos competentes que tienen confianza en sí mismos. Y quién sabe…¡los padres y los cuidadores se podrían beneficiar también!

Nicole Young es la madre de dos jóvenes, de 17 y 21 años, quien también administra el Programa de Crianza Positiva (Triple P) del Condado de Santa Cruz. Científicamente comprobado, Triple P está disponible localmente por medio de los Primeros 5 Condado de Contra Costa y C.O.P.E. Family Support Center.