December Column

Supporting Mental Wellness / Apoyando el bienestar mental

I’m grateful for the little moments that start to feel like pre-pandemic life. Before 2020, I never thought that going to a grocery store or a friend’s house without being afraid to touch things or breathe air was cause for a celebration. But after nearly two years of the pandemic, these “small” things make a big difference. While I’m hopeful that the worst of the pandemic is over, I’m deeply concerned about the extent of the pandemic-related emotional and behavioral
health challenges faced by many children, youth, and adults. The holidays can be a challenging time anyway for mental health, so it’s even more important that we care for ourselves and each other at this time of year.

This monthly article provides tips for families raising children, based on the world-renowned Triple P – Positive Parenting Program. If you have a question for a future column, please email triplep@first5scc.org.

December Column

Dear Priya,

You’re not alone. The emotional and behavioral health of children and teens was of concern before COVID, but the pandemic-related stress, fear, grief, and uncertainty has intensified mental health challenges for kids of all ages. According to the American Academy of Pediatrics, emergency department visits for mental health emergencies increased between March and October 2020 by 24% for children ages 5-11 and 31% for children ages 12-17. In early 2021, there was more than a 50% increase in emergency department visits for suspected suicide attempts among girls ages 12-17, compared to 2019. As a result, pediatricians, psychiatrists, and children’s hospitals recently declared a national state of emergency in child and adolescent mental health.*

Continue checking in with your kids. Have “casual conversations” about things your children are interested in—food, sports, clothing, music, social media, their friends, or other hobbies. Keep the lines of communication open, ask questions, and encourage them to express their thoughts and feelings. This can lead to more in-depth discussions about their moods, eating and sleeping patterns, changes in social relationships, difficulties at school, or other issues that are weighing on their minds.

Validate their feelings. If your kids open up, then listen, acknowledge their feelings, and thank them for sharing—even if you don’t share the same interests or agree with their opinions. Hold off on trying to reassure them that everything will be fine or telling them the situation is not as bad as it seems. Remember that kids are more likely to believe those words once they feel someone believes them. Simply saying, “I can see you feel strongly about that,” or, “That’s a big emotional weight to carry,” can have a calming effect.

Do “family stress busters” together. Go on a walk, spend time in nature, have a family game night, watch a movie, exercise, read, play music, take naps, or do mindfulness exercises together. Do things that make you laugh or just appreciate being with each other. Spending quality time together is a Triple P parenting strategy that builds positive, loving family relationships, which helps “buffer” kids from the effects of stress, anxiety, and depression.

Seek help and support from other sources. Schedule a health check-up for your kids with their medical provider. This can help identify any physical, mental, or behavioral health concerns and connect your children to helpful resources such as counseling. Many schools also offer counseling and other resources that teach children and teens tools to manage stress and other emotions. Remember to seek support for your own mental health, too.

FINAL THOUGHTS: Life is stressful, even overwhelming at times. If you or your children find that these tips aren’t enough to cope with mental health challenges, contact professionals in your community for additional support. If someone is in immediate distress or in danger of hurting themselves, call the National Suicide Prevention Lifeline at 1-800-273-TALK (8255) or text the Crisis Text Line (HELLO to 741741).

Nicole Young is the mother of two children, ages 17 and 21, who also manages Santa Cruz County's Triple P - Positive Parenting Program, the world's leading positive parenting program. Scientifically proven, Triple P is made available locally by First 5 and Contra Costa Health Services Agency (Mental Health Services Act) and at C.O.P.E. Family Support Center.

Supporting Mental Wellness / Apoyando el bienestar mental

Estoy agradecida por los pequeños momentos que comienzan a parecer como la vida antes de la pandemia. Antes de 2020, nunca pensé que ir a comprar el mandado o a la casa de una amiga sin tener miedo de tocar cosas o respirar el aire fuera un motivo de celebración. Pero después de casi dos años de la pandemia, estas cositas “pequeñas” marcan una gran diferencia. Mientras tengo esperanzas de que lo peor de la pandemia haya pasado, estoy profundamente
preocupada por el alcance de los desafíos de salud emocional y mental relacionados a la pandemia que enfrentan muchos niños, jóvenes y adultos. De todos modos, las fiestas pueden ser un momento desafiante para la salud mental, por lo que es aún mas importante que nos cuidemos a nosotros mismos y a los demás en esta época del año.

Este articulo mensual provee consejos para familias criando niños, basado en el programa mundialmente reconocido, el Programa de Crianza Positiva (Triple P), disponible para familias en el Condado de Santa Cruz. Si usted tiene una pregunta o una idea para un artículo en el futuro, favor de enviar un correo electrónico a triplep@first5scc.org.

Estimada Nicole,
Me preocupo por la salud mental de mis hijos (ellos tienen 8 y 13 años). Antes disfrutaban de estar con otras personas en casa y en la escuela, pero ahora se aíslan en sus cuartos y no quieren ir a ningún lado, especialmente la escuela. He tratado de hablar con ellos para saber si hay un problema con los maestros, otros niños, o sus tareas escolares, pero no quieren decir lo que les está pasando. ¿Tiene usted algunas sugerencias?

- Priya

Estimado Priya,

No está sola. La salud emocional y mental de los niños y adolescentes ya era preocupante antes de COVID, pero el estrés, el temor, el duelo, y la incertidumbre relacionados a la pandemia han intensificado los desafíos de salud mental para los niños de todas las edades. Según la Academia de Pediatría de los Estados Unidos, las visitas al departamento de emergencia por razón de emergencias de salud mental aumentaron entre marzo y octubre de 2020 por 24% para niños de las edades de 5-11 años, y el 31% para niños de las edades de 12-17. A principios de 2021, hubo un aumento de más del 50% de visitas al departamento de emergencia por sospecha de intentos de suicidio entre niñas de las edades de 12-17, comparado a 2019. Como resultado de esto, pediatras, psiquiatras, y hospitales de niños recientemente declararon un estado de emergencia nacional en cuanto a la salud mental de niños y adolescentes.

Por lo tanto, usted es muy astuta en prestar atención a los cambios en los estados de ánimo y las conductas de sus niños. A continuación hay algunos consejos que le pueden ayudar a su familia:

Siga intentando hablar con sus hijos. Tenga “conversaciones casuales” sobre las cosas que les interesan a sus hijos—comida, deportes, ropa, música, las redes sociales, sus amigos, u otros pasatiempos. Mantenga abiertas las líneas de comunicación, haga preguntas, y anímelos a expresar sus pensamientos y sentimientos. Esto puede ocasionar conversaciones más profundas sobre su estado de ánimo, patrones de comer y dormir, cambios en relaciones
sociales, dificultades en la escuela, u otros temas que les preocupan.

Valide los sentimientos de ellos. Si sus niños empiezan a hablar más abiertamente, escuche, reconozca sus sentimientos, y agradézcales por compartir—aun si usted no comparte los mismos intereses o no está de acuerdo con sus opiniones. Trate de no asegurarles que todo estará bien o decirles que la situación no es tan terrible como les parece. Recuerde que es más probable que los niños crean esas palabras una vez que ellos sienten que alguien les cree. Simplemente decir, “Me doy cuenta que tienes sentimientos muy fuertes sobre eso,” o, “Esa es una gran carga emocional para sobrellevar,” puede tener un efecto calmante.

Hagan actividades divertidas juntos. Salgan a caminar, pasen tiempo en la naturaleza, tengan una noche familiar de juegos, vean una película, hagan ejercicio, lean, toquen música, tomen una siesta, o hagan ejercicios de atención plena juntos. Hagan cosas que les hacen reír o solo aprecien estar juntos. Pasar tiempo de calidad juntos es una estrategia de crianza de Triple P que crea relaciones familiares positivas y cálidas, que ayudan a “amortiguar” a los niños de los
efectos del estrés, la ansiedad, y la depresión.

Busque ayuda y apoyo de otras fuentes. Haga una cita para sus hijos para un chequeo con su proveedor médico. Esto puede ayudar a identificar cualquier problema físico, mental, o conductual y conectar a sus hijos a otros recursos útiles como la consejería. Muchas escuelas también ofrecen consejería y otros recursos que les enseñan a los niños y adolescentes a manejar el estrés y otras emociones. Recuerde de buscar apoyo para su propia salud mental también.

REFLEXIONES FINALES: La vida es estresante, y hasta abrumante a veces. Si usted o sus hijos encuentran que estos consejos no son lo suficiente para tratar con los desafíos de salud mental, comuníquese con profesionales en su comunidad para apoyo adicional. Si alguien tiene una angustia inmediata o hay peligro de que se lastime, llame a la Línea de Prevención del Suicidio Nacional al 1-800-273-TALK (8255) o mande un texto a la Línea de Texto de Crisis (HELLO al 741741).

Nicole Young es la madre de dos jóvenes, de 17 y 21 años, quien también administra el Programa de Crianza Positiva (Triple P) del Condado de Santa Cruz. Científicamente comprobado, Triple P está disponible localmente por medio de los Primeros 5 Condado de Contra Costa y C.O.P.E. Family Support Center.